miércoles, 16 de junio de 2010

Jennifer Allora,1974 (EEUU) y Guillermo Calzadilla, 1971 (Cuba)

“Nos proponemos ampliar la práctica de la apropiación a las cosas del mundo, a las calles, porciones vacantes, campos, el medio ambiente, a las cosas que no serían transportables, pero que invitarían participara al público. Esto sería un soplo fatal al concepto del museo, de la galería de arte, etc., y al mismo tiempo al concepto de la “exposición.” O lo cambiamos, o permanecemos como estamos. El museo es el mundo: la experiencia diaria.”

Jennifer Allora y Guillermo Calzadilla han estado trabajando en colaboración desde 1995, con frecuencia profundizando los espacios entre la escultura, performance, arquitectura, y la intervención social o pública. En su trabajo intentan proporcionar caminos para reflejar la intersección compleja de la política global y de la identidad personal. A menudo interactivo, su trabajo utiliza lo poco utilizado (los deseos secretos puestos en los tejados de un edificio para ser observados por los pasajeros de un avión), lo inesperado (un tablero del juego de video del tenis pintado sobre el piso de una cancha de tenis verdadera), y la comprobación (las persianas de la ventana una oficina que muestran diferentes realidades viéndolas abiertas y cerradas según el movimiento de los transeúntes exteriores, reorientando así la observación).


A través de los trabajos infundidos con un impulso democrático abundante, tratan la expresión pública. Para el proyecto TIZA, los artistas colocan pedazos enormes de tiza en espacios públicos tales como plazas de la ciudad e invitan a que la gente que deje sus marcas, que se extienden de protestas políticas a dibujos espontáneos, cada una expresión conmovedora y efímera de un momento específico, lugar, e individuo dentro de un terreno colectivo.





“TIZA (Lima)” 1998-2002 12 tizas, 64 x 8 pulgadas de diámetro cada una. Instalación: Pasaje Santa Rosa, Bienal de Lima, Perú.


“Estábamos interesados en el hecho de la tiza es una herramienta, algo que se encuentra en el salón de clase. Pero es también una sustancia geológica, que se encuentra naturalmente en la tierra. Debido a su naturaleza, es efímero y frágil. Es una forma blanca hermosa, mínima y muy limpia pero, es paradójico, también puede tener una connotación de algo sucio porque se utiliza para marcar una superficie. Esto era interesante, cómo este material podría ser simbólico, icónico, y también nada más en sí mismo. Era intentar pensar alrededor o reconciliar una forma minimalista hecha de este material y ponerlo a disposición del público para ver qué podía revelar.”

miércoles, 9 de junio de 2010

JR Francia

JR trabajó durante un mes en Brasil, en la favela Providencia de Rio de Janeiro.
Este contexto tan particular favoreció el encuentro con mujeres para las que el crimen, la pérdida violenta de un prójimo y la represión arbitraria de las autoridades forman parte de su cotidiano.
El Morro Da Providencia es la más antigua y peligrosa favela de Río. Recientemente fue escenario de la muerte de tres jóvenes adolescentes inocentes debido a la guerra que opone a las autoridades locales corrompidas (policía, armada) y los traficantes de droga a quienes alberga.
Al fotografiar mujeres de orígenes y generaciones distintas, se interesa sobre todo por su historia e intenta delimitar su manera de vivir en el marco de un conflicto armado latente. Cada retrato da prueba de la expresión de la vida de estas mujeres.

Todos los retratos impresos en formatos gigantescos se instalan con la ayuda de la comunidad sobre las paredes de la favela, a la cual JR da repentinamente una cara que une la colina y el asfalto.
La realización de esta acción completamente independiente de toda financiación exterior y/o patrocinio institucional fue posible gracias a la confianza del fotógrafo local Mauricio Hora, que nació y creció el Providencia y la Rosiete Marinho, otra figura emblemática de los lugares y de la comunidad.






JR tiene 25 años y posee la más grande galería de arte del mundo.
Expone libremente en las calles, llamando la atención de gente que no son visitantes habituales de los museos. Su trabajo mezcla el arte y la acción, habla de compromiso, libertad, identidad y límite. Se califica a sí mismo de “artivista”, concentrado de artista y activista.

Hace tomas fotográficas de p.p.p de las personas. Utiliza el blanco y negro para crear una diferencia con la agresión publicitaria en color.

En el 2005 hace “Retrato de una generación”, retratos de jóvenes en formato inmenso, que se instalan en los antiguos barrios populares de París (Retrato de una generación, ED. Alternativas).

En marzo de 2007, realiza con Marco el proyecto FACE2FACE, la más grande EXPOFOTOGRAFÍA ilegal del mundo: ocho ciudades israelíes y palestinas y la Barrera de seguridad/Pared de separación de los dos territorios. Se montan allí inmensos retratos de Palestinos e Israelíes frente a frente. A través de este proyecto, JR puso de manifiesto que el Arte podía hacer retroceder los límites de lo posible.

El fotógrafo no da interpretaciones y deja un espacio libre para un encuentro entre un tema/protagonista y una guía/intérprete. Por la sorpresa y la cuestión que JR plantea, cada uno puede revisar sus prácticas de pensamientos y liberarse de los estereotipos y prejuicios. Es sobre eso que JR trabaja: plantear cuestiones.
La 3º etapa del proyecto 28 milímetros, “Women Área Heroes”, fue a África en zonas de conflicto para fotografiar a sus mujeres, de las que desea compartir las historias dolorosas y dar prueba de su deseo de vivir. Sus retratos se instalaron en Sierra Leona y Liberia. En 2008-2009, JR desarrollará este proyecto en la India y Asia.


se pueden ver más trabajos de JR en el siguiente link http://www.jr-art.net/

Grupo en Trámite. Rosario.Argentina

En Trámite es un grupo de arte contemporáneo Latinoamericano, que se gesta en Argentina en la ciudad de Rosario, en el año 1999. El 24 de marzo de 2000, fecha del aniversario del golpe militar llevado a cabo en Argentina en 1976; plasmamos el primer proyecto, Descongesta. Realizamos la intervención urbana, en una esquina frente a un ex-Centro Clandestino de Detención y Tortura de la última dictadura militar, devenido hoy en un lujoso bar .

Este primer trabajo define el perfil del grupo movilizados por la necesidad de recordar, ocupar nuestros espacios, construir nuevos lugares, recoger los significados de cada uno de nuestros sitios... La ciudad nos ofrece emblemas: edificios grises cargados de historia; casas vacías, desmanteladas, usurpadas a sus moradores; fábricas abandonadas; pequeños y grandes negocios cerrados; cines convertidos en templos religiosos; estaciones de trenes transformados en centros culturales. Hablamos de la ciudad construida al borde de las escalinatas de una catedral o al borde de la playa de estacionamiento de un supermercado.

Las ciudades son habitadas por una memoria colectiva que se encuentra en puja con las formas urbanas. El medio urbano es resultado de una dinámica constante, que es atravesada por múltiples discursos, elaborándose como un hecho cultural multidimensional y polifacético.

Nuestra problemática contemporánea gira en torno a las ciudades. Trabajamos el espacio público como lugar de fisura, intentando recuperarlo, resignificarlo, convirtiéndolo en parte de la obra y usando a la ciudad como materia.

El material que da forma a nuestra propuesta es el hielo, material emblemático que nos acompañó en las sucesivas intervenciones que llevamos a cabo. Elegido para construir la poética de la obra, el hielo cuenta de lo fugaz, lo inatrapable, lo mutable. Nuestra propuesta en el medio urbano, es como éste, en este sentido: esta en continua transformación, pasa de un estado a otro, hasta que finalmente desaparece.





Grupo En Trámite

En la puta calle, otra vez

24 de marzo de 2001.

Por Juan Carlos Romero

La puta calle es ese lugar donde todos convivimos en una especie de feria de las desigualdades, es el espejo donde se reflejan los desocupados frente a la obscena opulencia de los dueños del dinero, la corrupción y la política. Es también el lugar de los que salen a manguear o a limpiar parabrisas, de los que venden todo por un peso o de los que arriesgan su vida en moto para llevar el “delivery” con las pizzas.

Es esa calle fría, oscura y cruel que además nos acoge para reclamar, discutir, gritar y pelear por la memoria.

Es el lugar donde caminan los desaparecidos, los muertos y todos aquellos otros que como nosotros soñaron que podían enfrentar a los que detentan el poder para que se borren las desigualdades y que pudiera ser posible una verdadera justicia.

Una vez más en esta puta calle empecinados en la búsqueda de un sueño posible.








G.A.C Grupo de Arte Callejero








"Desde hace 5 años que en el G.A.C. trabajamos desde la necesidad de crear un espacio en donde lo artístico y lo político formen parte de un mismo mecanismo de producción.
Es por esto que a la hora de definir nuestro trabajo, se desdibujan los límites establecidos entre los conceptos de militancia y arte, y adquieren un valor mayor los mecanismos de utilizados para la denuncia y las posibilidades de confrontación real que están dadas dentro de un contexto determinado.
Desde un comienzo decidimos buscar un espacio para comunicarnos visualmente que escapara al circuito tradicional de exhibición, tomando como eje la apropiación de espacios públicos.
Nuestra metodología de trabajo apunta principalmente a subvertir los mensajes institucionales vigentes (por ejemplo: el código vial, el cartel publicitario, la estética del espectáculo televisivo, etc) y abarca desde la intervención gráfica hasta la acción performática; teniendo en cuenta que los códigos no funcionan de igual manera en cada lugar, ya que cada población posee características culturales propias. Nuestra producción busca infiltrarse en el lenguaje del sistema y provocar desde allí pequeños quiebres, fallas, alteraciones, para desenmascarar o hacer evidentes los juegos de relación del poder, a través de la denuncia.
Generalmente nuestra obra es vista por el espectador casual que se encuentra transitando ese espacio de la ciudad, por lo cual esta producción apunta a posibilitar la lectura de la obra pero sin resignar parte de la complejidad inherente al lenguaje simbólico.
Raramente se incluye la firma en las producciones. La mayor parte de nuestros trabajos tiene un carácter anónimo, que enfatiza la ambigüedad de su origen, en cuanto que estos podrían haber sido desviaciones del mismo sistema (tergiversaciones). En ocasiones se suele atribuir la autoría de los mismos a otras agrupaciones, sin que esto constituya un inconveniente; es más: fomentamos la re-apropiación de nuestros trabajos y sus metodologías por parte de grupos o individuos con intereses afines a los nuestros.
Adoptamos una actitud de "movilidad" en la elección de las metodologías, una diversidad de criterios que nos permite desplazarnos y volver a ubicarnos para sortear la absorción y la desarticulación que impone todo poder dominante.
Por lo general nuestras acciones no se inscriben dentro de un marco legal, pero esta particularidad no nos impide aspirar a la adquisición de una legitimidad en el campo del quehacer artístico y político, es decir extender los límites de lo permitido en este terreno. Es por eso que también elegimos trabajar con otras agrupaciones, tanto organismos de DDHH, como colectivos de artistas o individuos, generando una dinámica de producción que está en permanente transformación debido al intercambio con los otros.
La lectura de cada acción está comprendida en la acción misma. No es desde la lógica del sistema desde donde puede leerse el impacto y es dentro del contexto emergente desde donde debe interpretarse y generarse; dado que si no comprendemos profundamente el contexto desde donde surge una obra, tampoco podemos leer su posibilidad o no de ir más allá de la lógica del actual sistema globalizador."




Knitta








Knitta es un grupo de tejedores que dejan sus obras en monumentos, mobiliario urbano y otros elementos del espacio público. Emplean materiales innovadores en el ámbito urbano, que no dañan los soportes, como lanas y textiles. La misión del grupo es hacer el arte callejero «un poco más cálido y lanudo», de acuerdo con su miembro AKrylik.

Los miembros de Knitta AKrylik y PolyCotN (dos mujeres de Houston, Texas, EEUU) fundaron el grupo en 2005 como forma de encauzar su frustración con proyectos inacabados, como jerseys a medio tejer.

El nombre del y los sobrenombres de los miembros del grupo fueron inspirados por el deseo de «asemejarse al graffiti, pero con elementos del tejido». El grupo mezcla la terminología del tejido artesanal con el estilo hip-hop, así que cambiaron el nombre de Knitting a Knitta para «representar los alias tradicionales del arte callejero». Los nombres de los miembros inluyen PolyCotN, AKrylik (fundadoras) Purl Nekklas, P-Knitty, The Knotorious N.I.T., MascuKnitity, y Granny SQ.

Normalmente dejan su obra los viernes por la noche y los domingos por la mañana, los miembros de Knitta dejan una etiqueta de papel cada vez en la que pone «knitta please» o «whaddup knitta?».Usan como soporte árboles, farolas, verjas, bocas de incendio, monumentos y otros elementos urbanos.

En diciembre de 2007 el grupo tenía 5 miembros femeninos y uno masculino que guardan el anonimato. Una docena de grupos han seguido su ejemplo en otras partes del mundo. El grupo ha sido invitado para exhibir su arte en varias ciudadas, han dejado su marca en monumentos como la gran muralla china o la catedral de Notre Dame en París.