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jueves, 10 de abril de 2014

Ala Plástica

Mimbre: Una Perspectiva Regional









Durante 1995, cuando las áreas periféricas del gran Buenos Aires sentían la enorme presión del desempleo y de la desintegración social, comenzamos a establecer contactos con cultivadores de mimbre, viveros experimentales, artesanos, cooperativas rurales, botánicos, centros vecinales, escuelas agropecuarias y de artes y oficios del Delta y el estuario del Río de la Plata. Un proceso profundo de investigación y aprendizaje fue dando paso a formas asociativas de base suelta para el desarrollo de nuevas técnicas de cultivo de mimbre, intercambio y mejoramiento de variedades, aplicaciones creativas, económicas, energéticas y ambientales, como un modo de ampliar y diversificar su aplicación para vigorizar la autogestión económica y organizativa y el restablecimiento de redes de solidaridad y socialización en el área. El mimbre a partir de su cultivo y tejido ha sido para nosotros un vehículo para el diálogo y la intervención en diversos ejercicios y proyectos.


En Diciembre de 1995, con el asesoramiento de la Lic. Nuncia Tur, del Departamento de Botánica del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de La Plata, iniciamos un ejercicio artístico de recuperación a partir de nuevas plantaciones, técnicas de crecimiento inducido e instalaciones temporarias realizadas con fibras naturales, dirigido a sostener el ecosistema costero en la localidad de Punta Lara, franja occidental sur del Río de la Plata, utilizando un grupo de plantas semi-acuáticas y emergentes entre ellas el junco (Schoenoplectus californicus)
El trabajo también comprendió la realización de un foro de debate sobre la relación humano/naturaleza que reunió a pobladores, junqueros de la zona, artesanos cesteros, científicos, naturalistas, ambientalistas, representantes políticos y de empresas con impacto
en la ribera del río, para intercambiar opiniones y experiencias acerca del amenazado sistema natural costero.
“El junco crece en zonas litorales, en este caso especifico en la costa del Río de la Plata, un punto geográfico cargado de derivaciones ambientales, sociales y económicas degradadas.
(Contaminación de las aguas, destrucción de costas, pobreza, cultura ribereña azotada por
un modelo de desarrollo unidireccional, educación no referenciada al medio, infraestructura
precaria, inundaciones, etc.) Coloniza rápidamente el suelo a través de sus rizomas subterráneos. Su emergencia provoca la creación de nuevos territorios por sedimentación, favoreciendo el ingreso de otras especies. El agua después de su paso por estas zonas muestra importantes reducciones de contaminantes de todo tipo.” Descripción Temporal.
El estudio del extraordinario sistema de propagación del junco, su vocación de creación de nuevos territorios y su capacidad depuratoria, derivó en la activación de la metáfora de la expansión rizomática y de la emergencia (conectora de la cualidad emergente de estas plantas con el carácter emergente de ideas y practicas) para la iniciación de una serie de ejercicios interconectados en el estuario del Río de la Plata orientados a sostener sistemas socio/naturales amenazados cada uno de ellos vinculado con la ecología cultural y o/física del área. Una emergente visión extendida sobre complejos ambientales, sociales y económicos, sostenida en igualmente extendidas concepciones naturalistas que activan otros modos humanos de enfocarse, tanto individual como colectivamente.
Con el apoyo del British Council/Argentina, Ala Plastica invitó a Ian Hunter y Celia Larner de Littoral/ Projects Environment, Reino Unido, a visitar la Argentina para participar de un proceso de comunicación entre grupos de actores locales dirigido a propiciar un rescate socio/ambiental en el área signado por la metáfora de la emergencia y por el modelo de expansión rizomática (referido tanto al comportamiento de estas plantas, como así también al carácter emergente de ideas practicas creativas de este tipo). Desde este inicio siguió un trabajo conjunto que duró un mes (Reuniones consultivas entre los equipos de Ala Plástica y Projects Environment; encuentros con sectores gubernamentales, no-gubernamentales, académicos y del campo artístico y medioambiental diferentes contactos con comunidades costeras en puntos de tensión socio/ambiental tales como escuelas carenciadas, cultivadores de la franja costera del río, asentamientos poblacionales precarios, comunidades aborígenes, cooperativas, etc.) Esto dio lugar al nacimiento de una intensión de rescate de remanentes de cultura local como vínculo para el mejoramiento socio/ambiental, utilizando el concepto de “rizoma”.
“Las especies emergentes, a la que pertenece el junco y su expansión rizomática, nos ocupan como modalidad creativa. Son marco de sentido para la participación en procesos de formación y transformación.” Descripción Temporal
La iniciativa utiliza como modelo el bioregionalismo, para explorar la posibilidad de desarrollo de ejercicios creativos integrados. “Comenzamos una tarea de conexión de los remanentes naturales y culturales amenazados entre sí a partir de la reflexión y la percepción de
los problemas relacionados entre las estructuras urbanas y el ambiente natural, lo que genero una urdimbre de intercomunicación prácticamente indescriptible, que devino en una innumerable cantidad de acciones que se desarrollaron y crecieron a través de la reciprocidad. Tratando
problemas socio-ambientales, explorando modelos no-institucionales e interculturales en la esfera social. Interactuando, intercambiando experiencias y conocimientos con productores de cultura y cultivo, de arte y artesanías, de ideas y de objetos” Descripción temporal.
“El desafío de nuestro hacer se centra en articular fuerzas colectivas para catalizar las posibilidades regenerativas del hacer comunitario. Uno de los elementos básicos para la regeneración de un sistema social inmune es la comunicación y la recuperación del poder hacer social, allí nos encontraremos con el mayor valor de la experiencia, que entre los múltiples niveles de significado se traduce en un plano tan concreto como es la vida de las personas y que devienen en un panel solar, un vivero, un modulo de comunicación o un galpón”. Descripción temporal.
No es un simple cambio de escala o perspectiva; es la posibilidad de desarrollar otra objetividad, otro modo de enfocarnos nosotros mismos en conexión con "lo Otro" a través de una iniciativa de trabajo autogestiva. Así, la mirada de la vocación del lugar se fortalece, para integrar un movimiento emergente de la experiencia de la vida colectiva como un área de autonomía en la que el anti-poder de los remanentes culturales y naturales crece y toma su corporeidad en la cooperación, en el flujo de la vida, en la consideración de un movimiento desplegado como un hecho social. La obra instalada en este acontecimiento emerge en la experiencia de la vida colectiva y crea mundo. Nada es más eficaz y transformador que una actividad creativa que llena una necesidad cultural. Así tenemos el delineamiento de una estética de transformación y esta estética desafía los valores tradicionales en el arte también.
“Ian Hunter, El Artista Cómo Catalizador. Jornadas
Internacionales de la Crítica, Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires, 1995.






martes, 23 de abril de 2013

Experiencia N º 8 - Marianne Jørgensen, «Pink M.24»



El tanque de combate que se utilizó en la Segunda Guerra Mundial fue el escenario de esta obra de arte, como protesta contra el gobierno de Dinamarca por participar en la guerra en Irak apoyando a EE.UU. El tanque se recubrió desde el cañón a las orugas con cuadrados tejidos con lana de color rosa. Los cuadrados de color rosa de 15 x 15 cm. fueron tejidos por muchas personas de muchos países europeos y de Estados Unidos. El proceso de recubrimiento del tanque se documentó con un video y este video se muestra en "Nikolaj, Centro de Arte Contemporáneo de Copenhague" (Copenhague, Dinamarca) como parte de la exposición 'TIEMPO' del 27 abril al 4 junio de 2006.

La cubierta de color rosa se compone de más de 4.000 piezas tejidas punto por punto por voluntarios de Dinamarca, el Reino Unido, EE.UU. y otros países. Las personas fueron convocadas a través de Rem Club de Tejido; de amigo a amigo; a través del boca a boca; por medio de Internet; de grupos de tejedores conformados para este proyecto específico; y de otros grupos ya existentes que se dedican a tejer. 
El efecto visual de todos estos parches cuando se unen en una manta rosada genera una reflexión de gran alcance física y personal. La impresión principal del tanque tejido es que está armado en cientos de parches tejidos por diferentes personas de maneras diferentes e individuales: a rayas, de colores, con dos agujas o al crochet, muy o poco tupidos, en diferentes puntos, con distintos patrones, etc. Este tejido colectivo representa una declaración de resistencia a la guerra en Irak.

Entre el 7 y el 11 abril, 2006, el tanque fue colocado en frente del Centro de Arte Contemporáneo Nikolaj en el corazón de Copenhague. Hubo voluntarios permanentes en el lugar dedicados a coser las piezas que cubrirían el tanque.

La posibilidad de "tejer sus opiniones" da al proyecto un aspecto significativo. El cuadrado tejido de 15x15 centímetros, como elemento común en el proyecto, le da valor más allá de las palabras. La mayoría de las personas teje, y la mayoría de la gente tiene un poco de lana de color rosa de sobra, y un montón de gente está dispuesta a utilizar el equipo que se necesita para tejer. Para colaborar con el proyecto, sólo se debía invertir en el parche y en el dinero de los costos de enviarlo por correo.  Personas de diferentes edades y nacionalidades, y de ambos sexos han sido el equipo que llevó a cabo el proyecto «Pink M.24 Chaffee,
Un tanque envuelto en rosa» junto con la tejedora convertida en artista-activista Marianne Jørgensen.
Cuando la manta se termina finalmente, y se envuelve alrededor del tanque, se convierte en un símbolo de la inutilidad de la guerra.

Similar a una situación de guerra, juntarse a tejer en casas, genera vínculos, comunión, cercanía y tiempo para la reflexión. Desde que Dinamarca se vio envuelta en la guerra de Irak se han hecho diferentes variaciones de los tanques de color rosa, y tengo la intención de seguir haciéndolos, hasta que termine la guerra. Para mí, el tanque es un símbolo de pasar por encima de las fronteras de otras personas. Cuando se cubre de rosa, hace que esté totalmente desarmado y pierde su autoridad, se convierte, en el contraste de colores y materiales cuando se combina la lana tejida con el tanque”
.



  
 









Experiencia n º 1 - El Tejido Urbano











 El proyecto de la artista Liz Kueneke "El Tejido Urbano" es una intervención pública en la que la gente participa marcando lugares significativos en un mapa de su ciudad bordado a mano. Los participantes marcan tanto lugares positivos como negativos cosiendo símbolos con hilo. Por ejemplo, “¿Dónde está el corazon de la ciudad?”. O “¿Dónde hay un lugar positivo para la comunidad?”. O “¿Dónde hay un lugar peligroso?”. También pueden bordar imágenes personales y palabras en los bordes del mapa.






Este proyecto se ha realizado en Barcelona (España), Fez (Marruecos), Quito (Ecuador), Bangalore (India), Nueva York y Los Angeles (EEUU). Ahora el artista esta dedicando un año a realizar profundamente el proyecto en la isla de Ibiza.

Esta obra esta reseñada en tres nuevos libros: Hoopla: The Art of Unexpected Embroidery, City as Lab, and Mapping Different Geographies y en varios artículos.







En 2009 y 2010 se llevaron a cabo otros proyectos similares: “Locating Ourselves in Los Angeles”, en el que se utilizaron tres mapas sobre bastidores en Los Ángeles; "What Shape is Bushwick?", realizado en colaboración con Adriana Young, en Brooklyn; y un proyecto similar en Riobamba, Ecuador.














www.diariodeibiza.es
Domingo 18 de marzo de 2012
Arte

El Mapa que no orienta

La artista Liz Kueneke está creando un mapa emocional de Ibiza con su proyecto ´El tejido urbano´



Liz Kueneke está desarrollando en Ibiza parte de su proyecto ´El tejido urbano´, que consiste en la elaboración de un mapa emocional de la isla en el que los voluntarios cosen con hilos de colores sobre los lugares en los que les sucedió algo importante. Hoy vuelve a montarlo en Sant Josep en busca de nuevos ´tejedores´.



 

TANIT PARADA TUR | IBIZA Cuando Liz Kueneke formuló la pregunta «¿dónde has nacido?» a un treintañero de Ibiza, lo último que esperaba escuchar era esto: «En el campo». La respuesta no le debería haber sorprendido tanto, puesto que el chico se autodenominaba hippisenc (neologismo combinación de hippie y eivissenc). Lo más curioso es que aquella anomalía se dio en varias ocasiones. «El hippisenc me explicó que sabía qué comadrona había ayudado a nacer en casa a todos sus amigos», rememora. Kueneke (Chicago, 1976) ha escuchado muchas historias desde que trajo a Ibiza su proyecto artístico, ´El Tejido Urbano´, después de haber pasado por ciudades como Bangalore, Quito o Nueva York. Instalada en Ibiza desde hace dos años, esta estadounidense que dice no considerar su casa ningún lugar, inició la confección de un particular mapa isleño el verano pasado como parte de un festival de arte.

Ahora espera atraer a cerca de setecientas personas a participar en la conclusión del mapa, que empezó siendo un relieve de la isla cosido sobre una gran sábana blanca. Ese primer paso le supuso unas cien horas de trabajo «muy meditativas». El proyecto consiste en responder a una serie de preguntas sobre la isla cosiendo con hilos de colores cada respuesta. Por ejemplo, un lugar donde sucedió algo importante en la vida del voluntario. Luego, Kueneke enhebra el hilo a la aguja (cada pregunta va asociada a un color y dependiendo de si se trata de un residente o un turista hará un círculo o una cruz) y se la entrega al participante. «Cada vez que saco el mapa, enseño a alguien a coser», afirma rotunda.

En Ibiza, la pregunta más popular es «¿Qué lugar consideras más especial o mágico?». A juzgar por la cantidad de crucecitas y círculos que se amontonan en un pequeño punto al oeste de la isla, es Vedrà continúa sin rival como enclave místico. Cuando la respuesta es particularmente interesante, a Kueneke le gusta entrevistar al sujeto en vídeo. También toma nota de las respuestas de forma anónima.

En el mapa de Ibiza, los puntos de colores están distribuidos fuera de los núcleos urbanos. Así, la mayor parte de las respuestas se ubican en el campo. «Esto muestra que la ciudad no es un lugar importante para los ibicencos. Me da la impresión de que les gusta salir de su pueblo o su ciudad en cuanto pueden y la naturaleza forma parte de su rutina». Hay muchos lugares «secretos» marcados en la inmensidad de la sábana. «Los marcan «porque saben que nunca los encontrarán, pero en mi cerebro tengo toda la información guardada», comenta Kueneke entre risas. De momento no hay nada destacable ocurrido en una discoteca, solamente se marcó una porque el participante trabajaba en ella.

También bares, tiendas o restaurantes parecen estar al margen de las experiencias más destacables de cada individuo.

Superar los propios miedos
Según la artista, salir a la calle y montar el tenderete puede resultar una experiencia muy reveladora, una mezcla de arte e informe urbanístico. «Me gusta salir allá fuera», cuenta Kueneke que empezó con el Tejido Urbano en Barcelona en 2008. Por entonces simplemente cogió la sábana y la llevó a la plaza bajo su casa. «Es una manera de superar mis propios miedos. Es fascinante conocer a toda la gente con la que me he topado. Es enriquecedor escuchar sus historias, la gente suele ser muy honesta». El procedimiento es siempre el mismo: saca el tenderete y espera a que alguien se le acerque, curioso. Ese primer encuentro es «un poco intimidante al principio». Luego explica al voluntario que se trata de una manera de compartir su visión sobre el lugar en el que vive, utilizando hilo y aguja.

«Este es un proyecto de vida que me recuerda que la gente tiene el mismo tipo de sueños y de deseos sin importar donde viva», cuenta sobre la experiencia.

Liz Kueneke reside ahora en Ibiza después de haberse movido por ciudades de varios continentes. Desde Los Ángeles hasta Quito, pasando por Barcelona. Aunque reside aquí, viaja continuamente, sobre todo a la capital catalana, donde tiene su estudio. Nada más terminar la entrevista, ha de ir al aeropuerto para coger un vuelo que la llevará a Washington. Antes de subir a su coche murmura: «Tengo que ir a despedirme del cordero» y se acerca a su mascota para decirle adiós. En su casa de Ibiza guarda solo el mapa de la isla porque dice, el clima es demasiado húmedo y las telas se estropean.

La elección de un lugar u otro es una opción fundamentada puramente en la experiencia de cada individuo. «Muchos participantes marcan un lugar donde pasó algo importante, allá donde se enamoró, o donde dio un primer beso… cosas así», resume Kueneke. La suma de estas expresiones concluirá eventualmente en un mapa que reflejará una tendencia, una visión colectiva, en definitiva la relación de las personas con el lugar en el que viven. «Me gusta creer que el mapa es una herramienta, además de tener un lado poético. Es un retrato de la isla y lo que la gente piensa de ella, así como de qué manera la gente usa ciertos lugares o lo que debería cambiarse.»

Cuando puso en marcha el proyecto por primera vez la gente marcaba sus respuestas con una pegatina, pero Kueneke llegó a la conclusión de que «lo hacían y se iban». «Yo quería que hablaran de ese lugar. Pensé que si tenían que coser sus respuestas, se pasarían más tiempo y se convertiría casi en un grupo de costura como antaño, cuando las mujeres se reunían para charlar. Y eso pasa, la gente habla y discute sobre los distintos enclaves, hay debates como «¿hacia qué dirección va Ibiza?». La obra de Kueneke aspira pues a provocar la reflexión: un mismo sitio puede evocar sentimientos muy distintos.

«Muchos son los que sienten un fuerte rechazo hacia zonas muy turísticas como Platja d´en Bossa o Sant Antoni…, pero quizás alguien se ha enamorado en Platja d´en Bossa! Solo porque un sitio sea considerado como feo no significa necesariamente que todos lo vean de ese modo.

Hay gente que lleva toda su vida viviendo ahí y les encanta. Me gustaría que la gente viera estos sitios con una perspectiva diferente después de ver lo que otros piensan de ellos». Kueneke explica que hasta el momento, los participantes se han centrado en responder las cuestiones positivas, dejando de lado las preguntas tipo «¿qué lugar se debería cambiar?».

En este sentido, la artista se topó una vez con una mujer mayor que había vivido durante toda su vida en la misma casa, cercana a la iglesia de Sant Antoni. Le dijo que vivía ahí incluso desde antes de que Sant Antoni se convirtiera en el pueblo que es hoy, cuando todo lo que tenía a su alrededor no eran más que un puñado de sabinas. «¡Y después se construyeron todos estos desastres!», dijo la mujer señalando a los hoteles de su alrededor en el pueblo. Kueneke reflexiona: «Estoy bastante contenta de haber descubierto la isla en un momento en que aún conserva su belleza… me alegra no haber experimentado lo que esta mujer relataba, creo que algo así te partiría el corazón».

Un millar de ´tejedores´
De momento han participado unas 350 personas, aunque Kueneke espera lograr la cifra de un millar de ´tejedores´ antes de que se cumpla el año desde que inició el proyecto, en agosto. Entre los que han marcado algún lugar se encuentran familias con niños, ancianos, turistas, jóvenes, religiosos y políticos. Hombres y mujeres a partes iguales. Entre todos ellos, Kueneke ha escuchado «muchas historias de hippies». Por ejemplo, «muchos marcan que han vivido en cuevas», asegura. «En varias ocasiones me dijeron aquello de ´viví en una cueva durante tres meses y me cambió la vida´», comenta sorprendida.

Una de las historias que más gustaron a la creadora del Tejido Urbano fue lo que ocurrió durante una de esas ocasiones que sacó su mapa, una mañana durante las fiestas de Sant Mateu. Los participantes locales parecía que sentían una especial antipatía por Santa Agnès.

«Marcaban cosas muy buenas sobre Sant Mateu y cosas negativas sobre Santa Agnès. Y lo hacían bromeando y riendo pero podías ver que había cierta rivalidad entre los dos pueblos». Intrigada, preguntó a un amigo sobre el fenómeno y este le indicó que quizás se debía a la parte de verdad de una leyenda, recogida por el historiador Joan Marí Cardona. Al parecer, las iglesias de Sant Mateu y Santa Agnès se hicieron a toda prisa porque ambos pueblos querían acabar su templo el primero. La razón es que el obispo les prometió una imagen a los que terminaran antes. Los de Santa Agnès tuvieron la mala suerte de que la iglesia se desplomó antes de terminarla. A pesar del contratiempo, los coroners no desistieron, de manera que lograron terminarla incluso antes que la de Sant Mateu quienes, pensando que ya habían ganado, se confiaron. Por este motivo, la iglesia de Santa Agnès es la más baja de toda la isla.

Curiosamente cuando Kueneke estuvo en Santa Agnès recientemente, ocurrió lo mismo: los coroners estaban muy orgullosos de Santa Agnès. Quizás no tanto de Sant Mateu.

Mientras que en Marruecos la quisieron detener por error, creyendo que era una espía de la CIA, en Barcelona estaban seguros de que el proyecto artístico era una tapadera para recabar información inmobiliaria privilegiada. Pero lo cierto es que el único lugar donde un policía local le instó a sacar su mapa del espacio público por no contar con los permisos necesarios fue en las calles de Dalt Vila. Cuando ya lo estaba desmontando, el agente volvió a acercarse emocionado. «Vino a decirme que había leído en Internet sobre mi proyecto y que le había entusiasmado y que me ayudaría en todo lo necesario», recuerda Kueneke. «Aun así, tuve que recoger el mapa», dice con una sonrisa.

Lo volverá a montar hoy en Sant Josep a la espera de conocer más historias, reflejo de la relación única entre un individuo y su entorno.



miércoles, 24 de agosto de 2011

Martín Guerrero: Dislocación en cadena


Una intervención activando dispositivos inesperados en un barrio.
Por Luciana Ponte // 11 de marzo de 2009
Tu obra no es estrictamente de carácter callejero, ¿podrías contarnos sobre esta intervención automovilística y sus repercusiones en el barrio?
La intervención fue sobre un Ford Sierra Rural totalmente desmantelado, incendiado y abandonado en la intersección de las calles Humboldt y Villarroel en el barrio de Villa Crespo, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
A las 15hs. comenzamos a cubrir el auto con membrana asfáltica. Este material se utiliza en el rubro de la construcción para impermeabilizar techos de hormigón o chapa. La colocación se realiza soldándola con soplete.
De la familia de mi viejo heredé conocimientos del oficio de la albañilería. Esto, más 6 años de colegio industrial hicieron de mi formación algo muy lejano a las artes visuales. Eso entendí hasta que frecuenté el taller de Patricio Larrambebere. Fue así que comencé a trabajar la dislocación de la función de estos materiales sobre diferentes espacios y objetos.
Volviendo a la intervención. La gente del barrio reaccionó de diversas formas. Algunas sólo observaban, una señora le dijo a uno de los presentes: “un artista que hace algo así es un fracasado”, otros no sabían de qué se trataba pero le gustaba. Una particularidad, nadie habló conmigo directamente.
La circulación de personas fue fluida y variada. Algunos se quedaron un rato, otros improvisaron una mesa con una tabla y dos caballetes, compraron bebidas y algo de comida en los chinos de la vuelta y se quedaron de principio a fin.
Era domingo y jugaba Boca-River, la presencia policial en las calles era escasa o más bien nula, pudimos trabajar tranquilos. Digo pudimos porque el trabajo lo realicé con la ayuda de Ezequiel Semo, un artista amigo.
La intervención duró alrededor de 4 horas. Y hasta aquí mi parte, ya que una vez que nos retiramos, la gente a lo largo de 4 meses comenzó a realizar una serie de acciones que fueron haciendo al conjunto de la obra.

Acá está el meollo, tu acción movilizó varias cosas en el contexto barrial. ¿Cómo fue que se fue dando esta seguidilla de intervenciones posteriores? ¿Lo habías previsto?
¿Qué es lo que había sucedido? No sé, lo concreto fue la “activación” de este objeto y su relación totalmente aletargada con la gente durante más de 2 años.
Inmediatamente terminada la intervención no sé quién, o quiénes rompieron la membrana que cubría las ventanillas y parabrisas. Continué pasando todas las semanas para registrar con la cámara todo lo que iba sucediendo.
Luego el Gobierno de la Ciudad colocó dos calcos advirtiendo la “inspección del vehículo y su posterior remoción de la vía pública”. Esos calcos fueron cortados con trincheta por alguien y se los llevó con membrana y todo. Las acciones provocaban más acciones y reacciones por parte de la gente, hasta el punto de que el auto intervenido terminó siendo utilizado como “vivienda” por un indigente.
Me preguntás si esperaba que pasaran esta serie de “cosas”. Para nada, por eso considero que todas las acciones ejercidas sobre la obra fueron haciendo al conjunto de la misma. Y esto me hico repensar el trabajo y su relación con el entorno.
Al llamar la atención sobre este objeto abandonado, disparaste un montón de movimiento en la gente, generaste un espacio habitable desde el desperdicio. ¿Creés que el arte tiene el poder de cambiar realidades?

La persona que terminó viviendo en el auto generó algo curioso. Mi intención fue deconstruir la utilidad del material membrana y él, al habitar el auto, le devolvió su función original de impermeabilizante, pero no sobre una casa, sino sobre un auto devenido en “vivienda”, con lo cual realizó una deconstrucción del objeto.

Convengamos que el análisis verdadero debería pasar por la situación de esa persona y no por si lo que hizo fue una deconstrucción, una performance o lo que fuera. La persona se adueñó del auto como lo hice yo durante 4 horas.

Por otro lado el señalamiento que realicé sobre ese objeto sacó a la luz muchas cuestiones que hacen a nuestra realidad e idiosincrasia. El resto es un detalle anecdótico.

En cuanto a que si el arte puede generar cambios radicales, estoy convencido que sí. El arte todo es una manifestación del ser humano y como tal, repercute directa o indirectamente, positiva o negativamente sobre su entorno. Así vivimos, dentro de un gran entramado de relaciones físicas y psíquicas en el cual se va generando constantemente un efecto dominó producto de la acción y la no acción entre uno y de los demás.

Mi obra no es de denuncia, sí de observación, análisis y acción. Por ejemplo, en este trabajo no intento acusar la falta de vivienda, eso fue consecuencia de haber tocado alguna fibra del entramado al que hice referencia antes.


En el momento de trabajar en la vía pública uno debe ser consciente que está adoptando una postura política.
El concepto de “espacio público” está lleno de eufemismos y ambigüedades. El mismo no puede ser utilizado por los habitantes para expresarse libremente, pero sí puede ser utilizado por el poder de turno para lanzar campañas políticas, realizar actos, pintar paredes, concretar negocios y ejercer violencia de todo tipo. El poder no pide permiso, nosotros debemos hacerlo todo el tiempo.
Me interesa abordar el espacio, pero no desde la concepción tradicional de la escultura. Esto es: “lo estético”,”el equilibrio”, “la armonía” y demás términos que hicieron de la escultura en espacios públicos meros objetos de decoración o reivindicación de personajes históricos.
A mi entender, esto proviene de un sector históricamente elitista que se encargó de quitarle vitalidad a la obra.
¿Cómo? Primero, apoderándose del espacio y luego colocando la obra en un pedestal, enrejándola y otorgándole al creador el mote de “genio”. Entiendo que estas cuestiones responden a una época, pero no se pueden negar sus consecuencias. El conjunto de estos elementos forjaron al imaginario cultural, de manera tal que la distancia entre obra y espectador se tornó cada vez más profunda y compleja. Acortar esa distancia es muy difícil, pero necesario para que la obra se torne vital.


El espacio no es aire, ni es vacío listo para ser llenado. Tampoco el arte es sólo para iluminados.

Cuestión que el auto fue retirado finalmente pasados los 4 meses de realizada la intervención y luego de 2 años de haber estado abandonado ahí. Junto con este auto se llevaron otros dos que se encontraban a una cuadra de distancia.

¿Cómo sigue esto de los materiales dislocados? ¿Vas a seguir trabajando en la calle?

Para este año tengo pensado concretar dos proyectos ligados al espacio público. Uno será de la misma índole que el auto, pero en la playa de maniobras del ferrocarril San Martín. El otro será en Sáenz Peña, una localidad de la provincia de Bs. As. Allí hay varias cuadras sin veredas que costean grandes predios ferroviarios pertenecientes al Estado, pero entregados en concesión a una empresa de logística de origen brasilera (ALL). La idea es trabajar sobre algún sector del perímetro de esos terrenos.
Por otro lado tengo una serie de trabajos que no están ligados a la vía pública. En 2008 en el IUNA, (facultad a la que asisto desde 2001), realicé una intervención sobre una ventana de 2,55m x 4,5m, coloqué unas “cortinas” (las cuales nunca existieron) de membrana sin aluminio, 4 paños de 1m x 3,5m.
En diciembre de ese mismo año tuve la posibilidad de exponer junto a otros artistas en lo que fue la muestra “Paraíso Industrial”.
Allí intervine 6 máquinas en desuso que se encontraban tiradas por el lugar. Las coloqué en línea y las cubrí con salpicrette (un revestimiento utilizado en la construcción para realizar terminaciones en las paredes). La iluminación la resolví instalando 10m de bandeja tira cable y 4 tubos fluorescentes. Este tipo de iluminación y montaje es utilizado en la industria.
La idea era representar una línea de producción totalmente estancada, me pareció muy acorde al lugar, un depósito de plásticos que dejó de funcionar en 1986.



Las imágenes de estos trabajos se pueden ver en: http://www.flickr.com/photos/martinguerrero/

miércoles, 25 de agosto de 2010

Oscar Muñoz (Colombia) por Federico Suhurt

-->Artista Colombiano, nacido en Popayán, graduado en la escuela de Bellas Artes de Cali.

Es un artista caracterizado por la utilización de medios fotográficos y de impresiones mecánicas. En estas obras el autor plantea la cuestión de la identidad, problemas sociales, políticos y sobre la desaparición de personas. 



Narciso



En esta obra Muñoz plantea la problemática del mito griego a través de una pileta con agua sobre la cual dibuja su retrato con una fina capa de polvo de carbón, este comienza a corromperse y deformarse con el correr del agua y su movimiento. Así el autor nos pone en manifiesto un paralelo entre el reflejo de narciso en un poso de agua, que muere ahogado al intentar llegar a el, y la descomposición del retrato de Muñoz, demostrándonos lo vano del amor obsesivo por si mismo. Con esta obra el autor nos plantea, además, que nuestra juventud es pasajera y desvanescente.








Aliento
-->


Son un conjunto de espejos de acero pulido impreso con imágenes invisibles logradas con un medio graso, que al empañarse la imagen se hace visible. Se trata de imágenes de personas que fueron desaparecidas durante persecuciones políticas. Muñoz intenta metaforizar sobre este tema al colocar los espejos para que el espectador, con su aliento, empañe los mismos apareciendo las imágenes y que desaparezcan al irse la humedad, resurgiendo su propio reflejo, nos plantea así la idea de desaparición y olvido, como llegamos a creer que nuestra imagen es superior o primordial que aquel recuerdo.




Re/Trato


Aquí el artista presenta una serie de filmaciones del proceso de creación de unos dibujos (retratos) realizados con pincel y agua sobre cemento. Al pasar el pincel húmedo sobre el cemento este deja una marca la cual perdura unos segundos hasta que el cemento absorba toda la humedad y la marca desaparezca. Al igual que en las anteriores obras, observamos un claro juego de aparición y desaparición, metaforiza así sobre el olvido.


Me resulta un artista altamente interesante y valioso por el logro de sus fuertes metáforas pero sin recurrir a elementos altamente tecnológicos (como sucede en muchos artistas donde se denota un empalagamiento y tentación de lo tecnológico que muchas veces vuelven confuso el mensaje u obsoleto, sin gracia), como crea su obra con elementos cotidianos. En la obra de este artista la materialidad, la consistencia, la fluidez y las cualidades físicas del objeto son sumamente importantes y minuciosamente elegidas. 



 Federico Suhurt

martes, 24 de agosto de 2010

Diana Mendieta (México) por Josefina Cavanagh

Artista contemporánea, nacida en México en 1963


"pareciera que mi propuesta salta de un discurso a otro simultáneamente, sujeta a fenómenos históricos, sociales, económicos, éticos y predeterminados por la experiencia social de ser mujer, y de ser mujer mexicana”

Torta de Tamal, 2006
pieza efímera / 80 bolillos de harina de trigo, hojas de  maíz, migajón, semillas de maíz blanco / 18 x 130 x 130 cm.

Elegí esta artista contemporánea porque al ver sus obras me intereso el uso que hace de los objetos cotidianos y autóctonos de su país.
La autora elige temas que se desarrollan naturalmente en el ámbito donde se mueve, cotidianidades, anécdotas o aprendizajes.


Agua-cate (1), 2006
instalación / aguacates instalados en la Laguna de Bacalar
100 x 120 x 50 cm.



Relaciono las obras de la autora con el Taller de Artes Combinadas, desde el uso que hace Daiana Mendieta de los objetos que socialmente están naturalizados en la cotidianeidad del pueblo mexicano, apropiándose de, por ejemplo, alimentos que hacen la base de la nutrición de su pueblo como lo son el maíz, el aguacate, comida chatarra, chile habanero, pan, harina de trigo, semillas de maíz negro de los volcanes, etc.; para darle un sentido totalmente artístico y de propuesta hacia la sociedad que la rodea.


Pan y agua, 2006
instalación / pan, madera, instaladas en la laguna de Bacalar / 20 x 200 x 200 cm.




"Creo en la energía que vive en todo lo que existe, como creadora tengo  un compromiso conmigo misma y con la sociedad. Desde hace tiempo me propuse a que las obras que yo hiciera fueran propuestas en vez de protestas, que representarán metáforas, o que fueran divertidas y hasta sarcásticas."
La artista elige la instalación como medio de representación de sus propuestas.


Recinto de h-men, 2005
semillas de maíz palomero y palomitas de maíz / 99 x 20 x 20 cm.

Josefina Cavanagh